jueves, 24 de noviembre de 2016

Vos fuiste el accidente. Y aun así, no me arrepiento.

"Accidente", lo llamaste "accidente" pero en realidad un accidente fue que hace 7 años te olvidaras tu celular en mi casa, en mi habitación. Que yo decidiera revisarlo (lo cual está mal y no debería haber hecho) y me entere que tipos de mensajes te mandaba alguien... "Es mi primo, vos lo conoces..." fue todo lo que dijiste, como excusa, explicación y justificativo, y ahí debía quedar, pero yo no podía creer que después de 4 años de novios no te preocuparan mis sentimientos. Lo que vino al día siguiente realmente fue en vano... Y lo que siguió fue sólo causarnos dolor, hasta que simplemente volvimos a la rutina de ser "amigos", esos amigos que se contactan sólo por teléfono, se pelean seguido y que cuando se ven no pueden separarse.
Hasta que me junté, quedé embarazada y fui madre, entonces ese tipo de amistad real no te servía y simplemente comenzaste a tratarme despectivamente, a menospreciar mis pensamientos, a decirme cosas que antes no decías.
Hace exactamente 7 años era feliz en mi ignorancia, extremadamente feliz, todavía; tanto que aunque sufrí como nunca un dolor que duró años, hoy todavía te recuerdo y quiero que seas feliz, como yo lo soy ahora con mi esposo y mi hijo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario